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En el complejo entramado del ámbito laboral, las incapacidades laborales pueden presentarse como enigmas desconcertantes, desafiando la comprensión y la eficacia en su manejo.

 

¿Te encuentras enfrentando el dilema de cómo gestionar una incapacidad laboral?

 

No te preocupes, esta guía brindará elementos para guiar tanto a empleadores como a trabajadores a través de este tema a veces complejo por sus variantes e implicaciones.

 

 

Accidente

 

¡Vaya, que Interesante!

Según estadísticas oficiales, las causas más comunes que llevan a la atención médica y la consecuente incapacidad laboral son variadas: desde las desagradables diarreas y gastroenteritis hasta misteriosas infecciones virales no especificadas, pasando por molestias como el lumbago sin una causa clara, hasta problemas más serios como las infecciones de vías urinarias y los trastornos de disco lumbar, acompañados a veces de radiculopatía. En el complejo entramado de la salud, estos males pueden convertirse en barreras temporales para la vida laboral.

 

Ahora, hagamos un pequeño viaje a través del tiempo hasta el año 2019: un año donde el reloj no solo marcaba el paso de los días, sino también la duración promedio de las incapacidades laborales, fijada en 2.3 días. ¿Y quiénes eran los protagonistas de este desfile de días de reposo? Pues, según las cifras, un variopinto grupo de trabajadores, donde el 23,95% enfrentaba una única incapacidad al año, el 18,22% se veía doblemente afectado, el 11,41% sufría tres veces esta interrupción en su rutina laboral, y un 8,35% se enfrentaba a la nada envidiable situación de lidiar con cuatro incapacidades en tan solo un año.

 

Estas cifras nos invitan a reflexionar sobre la fragilidad y la resiliencia del ser humano frente a la adversidad de la salud. Cada número encierra una historia única, con su propio protagonista y sus propias batallas. Y mientras algunos pueden enfrentar estas pausas en su vida laboral con determinación y ánimo de superación, para otros puede significar un desafío adicional en un camino ya de por sí arduo.

 

¿No Sabes qué hacer cuando tu empleado presenta una incapacidad?

 

 

En el dinámico escenario empresarial colombiano, las incapacidades médicas emergen como una de las principales causas de ausentismo laboral. Según un revelador informe de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), durante el año 2019, nada menos que 1.9 millones de trabajadores afiliados al régimen contributivo del sistema de seguridad social se vieron obligados a tomar una pausa laboral debido a condiciones de salud adversas.

 

Estas cifras impactantes representan un significativo 8.5% de la población económicamente activa del país, estimada en 22.29 millones de personas según datos proporcionados por el Departamento Nacional de Estadística (DANE). Detrás de estos números se esconden historias individuales de trabajadores que enfrentan desafíos de salud que interrumpen su participación en el mercado laboral, con consecuencias tanto para ellos mismos como para sus empleadores y la economía en general.

 

Esta realidad pone de relieve la importancia de abordar de manera efectiva y compasiva las necesidades de salud de los trabajadores colombianos, así como de implementar políticas y programas que promuevan la prevención y la atención adecuada de las enfermedades y lesiones que pueden llevar a la incapacidad laboral. Al comprender la magnitud de este fenómeno, se pueden tomar medidas proactivas para garantizar un entorno laboral saludable y productivo para todos.

 

Aquí te presentamos 5 elementos esenciales que debes tener en cuenta.

 

 

1. Doble finalidad: justificación y pago.

 

Cuando un trabajador afiliado, ya sea dependiente o independiente, se ve afectado por una enfermedad que le impide desempeñar sus funciones laborales de manera habitual, su médico tratante tiene la responsabilidad de emitir un certificado de incapacidad. Este documento cumple una doble función: en primer lugar, justifica la ausencia del trabajador en su puesto de trabajo; y posteriormente, sirve como base para el pago del subsidio por incapacidad que otorga el sistema de seguridad social al afiliado.

 

Es importante tener en cuenta que la emisión de un certificado de incapacidad implica que la ausencia laboral está justificada, dependiendo de la gravedad de la enfermedad, y que el trabajador recibirá un porcentaje de su salario durante el período de incapacidad. Además, es el médico tratante quien determina si la incapacidad debe finalizarse o prorrogarse, basándose en el estado de salud del paciente y su criterio especializado.

 

2. ¿A qué instancia de aseguramiento acudir EPS o ARL?

 

Es crucial comprender cuándo corresponde que un trabajador acuda a su Entidad Promotora de Salud (EPS) y cuándo es responsabilidad de la Administradora de Riesgos Laborales (ARL) en caso de una incapacidad laboral. La EPS es la encargada de brindar atención médica general y tratamiento para enfermedades comunes, mientras que la ARL se centra en los accidentes de trabajo y las enfermedades laborales. Es decir, si la incapacidad es resultado de un accidente en el entorno laboral o una enfermedad relacionada con el trabajo, la ARL debe gestionarla.

 

Accidente común

 

Por otro lado, si la incapacidad es producto de una enfermedad común o un accidente no relacionado con el trabajo, la responsabilidad recae en la EPS. Es esencial diferenciar entre estas instancias para garantizar un tratamiento adecuado, el pago correcto de la incapacidad y el trámite administrativo correspondiente. Además, esta distinción es vital para evitar demoras en la atención médica, posibles problemas con los pagos y asegurar que se cumplan los protocolos establecidos por las autoridades competentes.

 

Incapacidad Laboral

 

3. ¡Que alivio! El pago de la incapacidad proviene del sistema, no del empleador.

 

Es importante tener claro que el pago de incapacidad es una prestación económica reconocida por el sistema de seguridad social; por ende, los recursos provienen del sistema, no del empleador.

 

¡OJO! La entidad de seguridad social que responderá por el pago de la incapacidad depende del tiempo de incapacidad en el que se encuentre el afiliado. El empleador es responsable por los 2 primeros días de incapacidad; la EPS, a partir del día 3 hasta el 180; el fondo de pensiones, por los días 181 al 540; y de nuevo la EPS desde el día 540 en adelante en caso de que a dicha fecha no se haya emitido calificación de la pérdida de capacidad laboral superior al 50 %, hasta tanto el médico tratante determine la terminación de las incapacidades. 3. El pago de incapacidad NO es del 100 % del salario.

 

De igual forma, es importante saber que cuando un afiliado se encuentra incapacitado recibirá el pago de la incapacidad por el sistema, pero no será por el valor total del ingreso base de cotización o su salario. Dicho valor corresponderá a un porcentaje entre el 66,67 % y el 50 % dependiendo del día de incapacidad en el que se encuentre. Las incapacidades por los días del 1 al 180 se pagan al 66,67 %; y a partir del día 181 en adelante, por el 50 % del IBC reportado en el sistema de seguridad social, sin que en ningún caso una persona reciba como incapacidad un valor inferior al salario mínimo.

 

¡OJO! Pese a que los pagos de las incapacidades son realizados por el sistema de seguridad social, el empleador por solidaridad debe anticipar el pago de las incapacidades, teniendo en cuenta que posteriormente puede solicitar el reembolso a la EPS.

 

4. El trámite administrativo debe realizarlo el empleador.

 

Una vez al trabajador le sea emitida la incapacidad, deberá presentarla al empleador, quien, conforme a lo establecido  realizará los trámites de transcripción y/o radicación ante la EPS fondo de pensiones o ARL para obtener su pago.

 

¡IMPORTANTE! Es clave entender que las incapacidades derivadas de accidentes o enfermedades laborales serán reconocidas por el sistema de riesgos laborales a través de la ARL y serán pagadas teniendo en cuenta el 100 % del ingreso base de cotización.

 

¡OJO! Pese a que los pagos de las incapacidades son realizados por el sistema de seguridad social, de acuerdo con lo manifestado por la Corte Constitucional, el empleador por solidaridad debe anticipar el pago de las incapacidades, teniendo en cuenta que posteriormente puede solicitar el reembolso a la EPS. El auxilio de incapacidad es reconocido por el sistema de seguridad social por el tiempo que debe permanecer en reposo el afiliado según lo establezca el médico tratante. Dicha mesada no tendrá los efectos de salario; solo lo reemplaza en ese tiempo.

 

5. ¡Mucho cuidado! evita inconvenientes, ya que el asegurador puede investigar el abuso del derecho de la incapacidad.

 

Finalmente, cuando un afiliado defrauda al sistema de seguridad social buscando obtener la emisión y/o pago de incapacidades por medio de engaños, mentiras, omisiones u ocultamientos, la EPS directamente o por información suministrada por el empleador puede iniciar un proceso de abuso del derecho de las incapacidades. Este puede implicar la suspensión del reconocimiento de la incapacidad y sanciones. Por todo lo anterior, las incapacidades son prestaciones económicas del sistema de seguridad social, y tienen como fin amparar a las personas que se encuentran en un estado de reposo ordenado por su médico tratante debido a su estado de salud.

 

 

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